El teatro ha estado siempre comprometido con los aprendizajes vivenciales del ser humano. En el aprendizaje teatral se evocan y traen a la dramatización las experiencias vitales experimentadas por los individuos. Las clases de teatro pueden favorecer el desarrollo de una observación atenta del mundo que nos rodea y del contraste con otros mundos posibles, contenidos en las obras dramáticas.
El teatro guarda relación con los procesos cognitivos y las mutuas influencias entre percepción y formación de conceptos. De este modo, uno de los objetivos del área de teatro de la Universidad es contribuir en el desarrollo de la capacidad creativa de nuestros alumnos. El tránsito por la experiencia dramática permite a los involucrados utilizar varios recursos, encontrando, desde el juego teatral, formas para resolver conflictos y explorar sus propias posibilidades expresivas para resolver situaciones.

